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Reflexiones · Crecimiento personal

Resiliencia más allá de la crisis:
cuando la vida cambia nuestros planes

Una reflexión sobre aprender a adaptarnos, continuar avanzando y descubrir capacidades que aparecen precisamente en los momentos más difíciles.

SP Sorivel Pérez

Era el año 2008. Mientras el mundo comenzaba a sentir los efectos de una gran crisis económica, yo estaba convencida de que tenía mis próximos pasos bajo control. Tenía un plan A, un plan B y hasta un plan C. Lo que no sabía era que la vida estaba a punto de presentarme un plan que nunca había contemplado.

Para ese entonces coordinaba una línea en un laboratorio farmacéutico de mi país y dentro de mí crecían los deseos de emprender. Había diseñado varios escenarios posibles y tenía identificada hasta la fecha en la que renunciaría a mi empleo.

Sentía que todo estaba calculado.

Pero el día de mi renuncia llegó, y no precisamente como lo había previsto.

Unos días después, estando en casa y organizando mis libros, encontré una nota con una frase que hablaba de no rendirse y seguir detrás de los sueños.

La leí una y otra vez. Sentí que debía continuar, avanzar y seguir detrás de mis sueños. Comencé a revisar nuevamente mis anotaciones, mis planes y las posibilidades que tenía delante. Sentía que las pilas se habían recargado.

Pero aunque había diseñado el plan A, el B y el C, me faltaba un plan que no había considerado.

Comencé a notar cambios importantes en mi cuerpo. Al principio tenía dudas, hasta que decidí hacerme esa prueba rápida que, precisamente cuando quieres que falle, no falla. Allí estaban las dos rayitas rojas diciéndome:

Bebé a bordo.

El plan de ser madre por segunda vez ni mi esposo ni yo lo habíamos contemplado.

Todavía recuerdo su cara de asombro. Nos abrazamos y comenzamos a pensar cómo lo haríamos, porque ya no seríamos tres, sino cuatro.

El escenario no parecía sencillo. Estábamos sin ingresos fijos, con una hipoteca nueva por pagar, un préstamo de un vehículo cero kilómetros, veníamos de un negocio recién quebrado y mi esposo ganaba menos de la mitad de sus ingresos anteriores.

Aun así, había una voz dentro de mí que decía:
tranquila, tú puedes, ustedes lo van a lograr.

No voy a decir que fue fácil. Mientras esa voz me hablaba de esperanza, mi mente también me decía todo lo contrario: este puede ser tu peor año, tendrán que venderlo todo, quizá tendrás que comenzar nuevamente.

Tuve que decidir cuál de esas voces iba a escuchar.

Comencé haciendo algunos cambios sencillos: dejé de consumir constantemente noticias negativas, eliminé la queja de mi vida y me alejé de personas que alimentaban el pesimismo.

Para ese entonces, el término resiliencia no estaba tan presente como ahora. Yo ni siquiera sabía exactamente qué significaba. Simplemente me decía que debía seguir, que tenía que salir de esa crisis y que detenernos no era una opción, no solo por nosotros, sino también por nuestra familia, que precisamente estaba creciendo.

Con los años comprendí que aquello tenía un nombre: resiliencia.

Una definición

La resiliencia es esa capacidad de sobreponernos a situaciones difíciles, adaptarnos, avanzar y continuar trabajando por nuestros objetivos, aun cuando las circunstancias no sean las que habíamos imaginado.

Cinco principios que me dejó aquella experiencia

1

Crea planes de acción

Es bueno tener planes para los momentos favorables, pero también debemos pensar qué podemos hacer cuando llegan situaciones que hacen tambalear nuestros proyectos, negocios o incluso nuestra vida personal.

2

Mantén la mirada en el objetivo

Hay momentos donde el cómo, el cuándo y el dónde pueden desenfocarnos. Tener claro qué queremos alcanzar nos ayuda a continuar, aunque el camino cambie.

3

Administra tu tiempo

El tiempo es uno de nuestros recursos más importantes. Aprender a organizarlo y establecer prioridades puede marcar una gran diferencia, especialmente cuando tenemos que responder a muchas responsabilidades al mismo tiempo.

4

Trabaja en ti

No existe mejor inversión. Busca espacios para automotivarte, aprender y crecer. También es válido buscar apoyo y aprovechar los recursos que tenemos a nuestro alcance.

5

Cree en ti

Hay momentos donde nadie podrá creer en nuestros proyectos más que nosotros mismos. Saber que podemos dar la milla extra muchas veces es lo que permite que continuemos cuando las circunstancias nos invitan a detenernos.

Estos principios me ayudaron en aquel momento. Salir a flote no era suficiente. También quería desarrollarme durante el proceso y continuar trabajando por mis sueños.

Con el tiempo logramos pagar nuestra hipoteca en cinco años, pagué mi vehículo en un año y mi bebé nació saludable.

Hoy, mirando hacia atrás, comprendo que aquella etapa difícil también dejó grandes aprendizajes.

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No siempre podemos controlar las olas que llegan a nuestra vida, pero podemos aprender a surfearlas.

La vida me enseñó que podemos tener un plan A, un plan B y hasta un plan C, pero siempre existirán situaciones que no podremos controlar.

Lo que sí podemos decidir es cómo responder ante ellas.

No siempre podemos controlar las olas que llegan a nuestra vida, pero podemos aprender a surfearlas en lugar de simplemente dejarnos llevar por ellas.

Tal vez de eso se trata la resiliencia: no de negar que existen momentos difíciles, sino de seguir avanzando a pesar de ellos.

La crisis no siempre significa el final del camino. En ocasiones también puede convertirse en el momento que nos obliga a descubrir capacidades que no sabíamos que teníamos.

No te detengas. Sigue.

Sobre la autora

Sorivel Pérez escribe desde sus experiencias de vida y los aprendizajes que estas le han dejado. Sus reflexiones abordan temas como resiliencia, liderazgo, crecimiento personal y la capacidad de seguir avanzando aun cuando los planes cambian.